La integración de las personas migrantes comienza mucho antes de encontrar un empleo o conseguir la documentación necesaria. Empieza cuando alguien ofrece un lugar seguro donde vivir, sentirse acompañado y recuperar la esperanza.
Ese es el objetivo de la Casa de Acogida Chiara Luce, un proyecto impulsado por la Fundación Igino Giordani, que trabaja en Sevilla ofreciendo acompañamiento integral a jóvenes migrantes en situación de vulnerabilidad.
Cada historia demuestra que la acogida no consiste únicamente en proporcionar alojamiento, sino en construir relaciones, favorecer la autonomía y crear oportunidades reales de inclusión.
Un trasplante que representa una nueva oportunidad
Uno de los momentos más emocionantes de los últimos meses ha sido el trasplante recibido por Marouane.
Después de un largo proceso médico y gracias al acompañamiento constante de numerosas personas y entidades colaboradoras, especialmente Cáritas, el trasplante se realizó el 9 de mayo, suponiendo un cambio radical en su calidad de vida.
Su historia refleja el impacto que puede tener una red de apoyo cuando la solidaridad se convierte en compromiso.
Formación e integración laboral
La integración también requiere formación y oportunidades laborales.
En este sentido, Bamba ha finalizado con éxito su formación en Cruzcampo.
Actualmente:
Bamba comenzará sus prácticas en un restaurante.
Mamadou desarrolla prácticas de mantenimiento en colaboración con Cáritas.
Estos pasos representan mucho más que una experiencia profesional: significan autonomía, autoestima e inclusión dentro de la sociedad.
Integrar es caminar junto a la persona
David, coordinador del proyecto, explica que acompañar a estos jóvenes ha supuesto descubrir que la verdadera integración nace de la cercanía.
Escuchar, compartir el día a día y construir relaciones de confianza permiten romper prejuicios y generar una convivencia auténtica.
La experiencia confirma que la integración social no puede reducirse a programas administrativos; necesita también comunidad, presencia y vínculos humanos.
La misión de la Fundación Igino Giordani
La Fundación Igino Giordani impulsa proyectos centrados en:
acogida de personas migrantes
integración social
formación
acompañamiento personal
promoción de la dignidad humana
construcción de comunidades inclusivas
Su labor busca que cada persona pueda desarrollar un proyecto de vida estable y autónomo.
¿Cómo colaborar?
La sostenibilidad de la Casa de Acogida Chiara Luce depende de la colaboración de muchas personas.
Existen diferentes formas de participar:
realizar una donación
hacerse voluntario
colaborar como empresa
difundir el proyecto
apoyar campañas solidarias
Cada aportación ayuda a que más personas puedan acceder a un entorno seguro donde comenzar una nueva etapa.
Preguntas frecuentes
La Fundación Igino Giordani desarrolla proyectos sociales centrados en la acogida, integración y acompañamiento de personas migrantes y otras personas en situación de vulnerabilidad.
Es un recurso que ofrece alojamiento temporal, acompañamiento personal, apoyo social, formación y ayuda para facilitar la integración en la sociedad.
Se puede colaborar mediante donaciones económicas, voluntariado, difusión del proyecto o estableciendo alianzas con empresas e instituciones.
Porque facilita la autonomía, mejora la convivencia y permite que las personas desarrollen un proyecto de vida digno dentro de la comunidad.
Hay gestos sencillos que tienen un valor enorme. A veces basta una mesa compartida, un plato caliente y el deseo de ayudar para que nazca algo grande. Así sucede cada año en Bilbao con la alubiada solidaria organizada por la comunidad local del Movimiento de los Focolares, que en 2026 celebró su undécima edición.
La cita tuvo lugar en los locales de la Basílica de Begoña, donde muchas personas se reunieron alrededor de un plato de alubias, pero sobre todo alrededor de una causa común: sostener proyectos que buscan mejorar la vida de quienes más lo necesitan. La comida fue solo el comienzo de una jornada de encuentro, música, testimonios y amistad.
Detrás de cada cucharada había una historia. En esta ocasión, la recaudación se destina al proyecto “El agua, fuente de vida y desarrollo”, impulsado por la Fundación Igino Giordani. Su objetivo es garantizar acceso a agua potable y saneamiento básico en los municipios de Mugina y Rugombo, en la provincia de Cibitoke, en Burundi.
El agua, algo tan cotidiano para muchos de nosotros, allí significa salud, dignidad y futuro. Tener un pozo cercano evita largas caminatas, mejora la higiene y abre oportunidades para el desarrollo de comunidades enteras.
La alubiada solidaria es mucho más que una comida popular. Es un pequeño signo de fraternidad que conecta a personas de lugares muy distintos. Desde Bilbao, una comunidad se reúne alrededor de una mesa; al mismo tiempo, en otros rincones del mundo, alguien recibe agua, comida o refugio gracias a esa generosidad.
Quizá ahí está la belleza de iniciativas como esta: recordar que los gestos cotidianos —compartir, cocinar, encontrarse— pueden convertirse en semillas de esperanza. Porque cuando la solidaridad se sienta a la mesa, el mundo se vuelve un poco más fraterno.
En julio pudimos hacer llegar una compra de alimentos y productos básicos, valorado en aproximadamente 100 €, a 9 familias que forman parte de este proyecto. Cada compra incluye pollo, cerdo, embutidos, huevos, aceite, legumbres, pastas y artículos de aseo personal, que representan un alivio inmenso en medio de tantas carencias.
Las palabras de Ricardo1 de 66 años, convaleciente de leucemia, reflejan la dura realidad que enfrentan día a día: "Hijo, lo que aquí estamos sufriendo no tiene precio ni nombre… solo tenemos 3 horas de corriente al día, yo cocino pollo para dos días para que me dure más… Gracias por la compra, que Dios los recompense con mucha salud y éxitos en sus vidas."
También Pedro, luchando contra la leucemia y sometido a quimioterapia, nos escribió: "Gracias al apoyo y acciones de personas como ustedes, continúo hacia adelante. Reciban mi más eterna gratitud."
Cada compra no es solo alimento: es consuelo, esperanza y compañía en medio de la enfermedad, los apagones y la soledad.
Gracias a cada persona que hace posible esta acción. Tu ayuda mejora la vida de quienes más lo necesitan.
El acto de colocación de la primera piedra se realizó el 24 de abril. Hubo gran participación de las comunidades de los seis cerros que atravesará la nueva red hídrica.
Han comenzado las excavaciones para el nuevo acueducto Rubirizi-Rukana . Tras un intenso estudio, planificación e inspecciones del sitio, la ceremonia de inauguración de las obras tuvo lugar el 24 de abril.
Un momento de gran emoción y entusiasmo por el inicio de esta nueva aventura destinada a dotar de agua potable a seis cerros de la provincia de Cibitoke, y a cambiar por completo la vida de aproximadamente 3.500 familias.
Primeras zanjas para la colocación de tuberías
En la zona de Rugajo, ubicada en el municipio de Mugina, se ha dado el primer paso concreto: la excavación de zanjas donde se instalarán las tuberías de la nueva red de agua. Seis colinas se beneficiarán de ello: Rushima y Rubirizi, Musenyi, Gicaca, Gabiro-Ruvyagira y Rukana.
La ceremonia de colocación de la primera piedra fue presidida por la gobernadora de la provincia de Cibitoke, Carême Bizoza, junto con muchas otras autoridades locales, lo que demuestra hasta qué punto el proyecto deseado por AMU es apreciado y apoyado por todo el territorio.
¿En qué consiste el proyecto?
El proyecto Agua, Fuente de Vida y Desarrollo en Cibitoke implica la construcción de una nueva red de agua de más de veintiún kilómetros. La instalación de diez tanques de agua y la construcción de diecinueve fuentes públicas de agua potable, algunas de las cuales están cerca de cuatro escuelas.
Además, se rehabilitará parte de una red que ya conecta las colinas de Nyaruseke y Murama.
Esta fase del proyecto también la está llevando a cabo AMU junto con su socio local CASOBU , y cuenta con la colaboración de la CEI (Conferencia Episcopal Italiana).
Las reacciones de los habitantes
Basta con observar las fotografías de la ceremonia para comprender la amplia participación de las comunidades locales. Además, todo el proyecto nació y se ha desarrollado gradualmente con atención constante a las necesidades de la población y con su participación. Son las mujeres y los hombres de Cibitoke quienes ahora trabajan para que, metro tras metro, se excave todo el trazado del acueducto.
Pero ¿qué piensan del nuevo acueducto?
Vella es madre de nueve hijos y vive en la colina de Rubirizi. Nos cuenta las dificultades que ha experimentado hasta ahora debido a la falta de acceso al agua y cuáles son sus expectativas para el futuro: «Cuando los manantiales se secan, tenemos que ir a buscar agua del barranco, pero está contaminada por los desechos y fertilizantes que provienen de los arrozales. Además, cuando construimos casas nuevas, son principalmente las mujeres las que tienen que ir a buscar agua mientras los hombres trabajan, lo cual es difícil porque los manantiales están lejos y hay que caminar más de una hora».
Louis , padre de seis hijos, también vive en la colina Rubirizi y explica: «El agua escasea. Cuando falta, tenemos que recorrer unos ocho kilómetros. A veces compramos un bidón de agua por 1000 o 1500 francos burundianos a alguien que nos la transporta en bicicleta o moto. Gasto más de 10 000 francos burundianos al día en agua . Todo esto tiene un gran impacto en la economía familiar».
Añade: «La falta de agua potable nos impide realizar ciertas actividades comerciales, como lavar platos en restaurantes, lo que fomenta enfermedades y, por lo tanto, los inspectores sanitarios cierran nuestros negocios». Cuando el acueducto entre en funcionamiento, las ventajas serán numerosas , primero por las condiciones higiénicas y sanitarias, y luego porque «el dinero que antes gastábamos en comprar agua podrá destinarse a otras necesidades esenciales de la familia».
Corresponderá entonces a los propios habitantes de estas colinas hacerse cargo de las infraestructuras construidas para garantizar su mantenimiento.
Ayúdanos a apoyar proyectos de inclusión, educación y desarrollo. Puedes cambiar la vida de muchas personas. Descubre cómo haciendo clic aquí.
Conocé el proyecto | El agua, fuente de vida y desarrollo en Cibitoke (Burundi)
En los últimos tres años, el proyecto ha permitido rehabilitar y ampliar las infraestructuras hidráulicas necesarias para abastecer de agua potable a los municipios de Ruyigi y Butezi (provincia de Ruyigi) y a las escuelas de la zona, con un total de 25,812 km de acueducto (frente a los 21 km previstos inicialmente). Las obras de infraestructura se acompañaron de la acción fundamental de concienciación sobre la higiene y el agua como bien común, así como de la construcción de letrinas ecológicas para salvaguardar la capa freática y garantizar el saneamiento básico.
Las autoridades locales confirman que este acceso al agua potable ha mejorado considerablemente las condiciones de vida de los residentes. Los efectos positivos se manifiestan de forma tangible en la vida cotidiana
Las fuentes instaladas en los dos municipios se han convertido en lugares de higiene y salud para los habitantes. Vemos a los niños lavarse las manos y los pies y beber agua limpia, lo que contribuye a reducir el riesgo de enfermedades relacionadas con la falta de higiene. Los adultos, a menudo acompañados de niños, van allí a lavar la ropa, lo que simplifica sus tareas cotidianas.
Durante el año 2023, hemos logrado facilitar quince viajes, tanto de niños como de niñas, a hospitales públicos de Buenos Aires para recibir tratamientos especializados que no pueden llevarse a cabo en los Centros de Salud locales en Bolivia. Estos casos son de una complejidad significativa, y en colaboración con los médicos responsables, tomamos la decisión de buscar apoyo médico en Argentina, donde el sistema de salud público se distingue por su alto nivel y su gratuidad, incluso para personas extranjeras.
Cada situación se evalúa de manera individualizada, teniendo en cuenta que cada niño o niña viaja acompañado por un familiar, generalmente uno de los padres, o ambos cuando es necesario.
Desde el Centro "Casa de los Niños", Aristede nos cuenta: cubrimos los gastos de los viajes de ida y vuelta, estableciendo contacto con lugares de alojamiento y coordinando la recepción en el aeropuerto, así como el traslado a los hospitales en Buenos Aires.
Nos ocupamos de casos de salud de niños y niñas enfermos de diferentes ciudades de Bolivia, como Cochabamba, Sucre, Oruro, La Paz y Santa Cruz. No siempre tenemos la oportunidad de conocer personalmente a los niños y niñas; simplemente, nos esforzamos por colaborar con todas las familias que solicitan nuestra ayuda.
A continuación, compartimos breves relatos que ofrecen una visión variada de las diversas experiencias, con el objetivo de proporcionar una idea sobre el tipo de ayuda que brindamos a nuestros beneficiarios:
Jazmín
Una pre-adolescente de 14 años proveniente de La Paz, vivió una experiencia de incertidumbre y de dolor junto a su madre Alicia. Sometida a una delicada intervención cardíaca en Buenos Aires, Jazmín regresó a su hogar radiante de felicidad y agradecimiento por el éxito de la operación.
Eitan
Un niño de 1 año de Oruro, también experimentó un procedimiento cardíaco exitoso en compañía de su madre Paola. Ahora, Eitan se encuentra de nuevo en Oruro, abrazado por el cálido regazo de su familia.
Jhonatan
Con tan solo 2 años y residente en nuestro Centro, enfrentó un complicado problema intestinal. Acompañado por una de nuestras trabajadoras sociales, viajó a Buenos Aires para una primera intervención. Aunque no tiene familia, Jhonatan regresó a casa y está programado para volver a Argentina en los próximos meses para completar su tratamiento.
Bety y su hijo Norlen Keny
Norlen de 9 años, originarios de La Paz, compartieron su victoria tras una exitosa operación cardíaca. Hoy, con el informe positivo, madre e hijo regresaron a Bolivia.
Edwin
Es el padre de la pequeña Keyla de 1 año y medio de Cochabamba, sin lugar a dudas ha sido una experiencia emocionante donar parte de su hígado para el trasplante de su hija. Con el nacimiento de Erick en Argentina, la familia ahora se encuentra en un camino de recuperación, aún si Keylita sigue internada por el momento.
Claudia
Es la madre de Clariz, una niña de 2 años, son de Cochabamba. La cirugía del corazón de Clariz resultó muy delicada, sin embargo todo salió bien. Madre e hija ya regresaron a Bolivia.
Rodrigo
Jhovana, con su hijo Rodrigo, de 5 años, son de Cochabamba, era su segunda vez que viajaban a Buenos Aires. En esta ocasión para un control necesario luego de haber sido sido operado por un cambio de válvula al corazón hace 4 años. El control ha sido alentador aunque deberá seguir con los controles en Argentina el próximo año.
Helen
Es una niña de 2 años. A ella le extirparon un tumor en el hígado. En este momento se encuentra recuperándose ingresada en el hospital junto a su padre.
Oliver
Es un hermoso niño de 6 años, que también ha viajado con su madre desde Cochabamba a Buenos Aires donde siguen con los procedimientos que le están practicando a Oliver por el tumor que tiene en la rodilla izquierda. El pronóstico es alentador, luego de un período en Cochamba deberán regresar para nuevos controles.
Valentina
Valentina hace honor a su nombre, tiene 6 años y padece de estenosis en la garganta y siempre está conectada a un cilindro de oxígeno para poder respirar. Los médicos están tratando de quitarle la traqueotomía. En consecuencia de está enfermedad ya es la tercera vez que viajan con su madre a Argentina.
Mathías
Es de Santa Cruz, él tiene 6 años, junto con su mamá Magalí, han viajado nuevamente a Buenos Aires para el control del cambio de válvula en su corazón, realizado en el 2018. Siguiendo con el pronostico positivo en 6 meses podrían realizarle ese cambio tan esperado.
Ale
Desde Sucre, Ale, de 11 años, viaja regularmente al hospital de Buenos Aires con su madre Jhanette. Con un tumor en el páncreas, Ale requiere controles cada 3 meses por los expertos médicos argentinos.
Luis Jesús
Es un niño de 7 años, y su madre Yusley, viajaron de Cochabamba a Argentina en busca de soluciones para la estenosis esofágica que afecta a Jesús. Con gratitud, ahora regresan a Cochabamba.
Maykol Mathias
Es un bebé de 3 meses, y su madre Elizabeth, de Cochabamba, enfrentaron un tumor hepático detectado por médicos bolivianos. Gracias a tratamientos exitosos, Maykol ya está de vuelta en casa sin necesidad de más controles.