Juntos nos estamos levantando

Juntos nos estamos levantando

Numerosos son los testimonios que hemos recibido a través de la comunidad de Valencia. El agradecimiento a todas las personas que han hecho posible que 41 propuestas de ayudas se hayan llevado a cabo.  Sin embargo, queda mucho y hay que seguir sumando nuestras fuerzas a tantas necesidades concretas que aún no han podido ser cubiertas.  Con el lema JUNTOS NOS ESTAMOS LEVANTANDO, lanzamos un desafío para colaborar pensando que el otro podría haber si yo.  A continuación, algunos de los muchos agradecimientos que hemos recibido.  Al mismo tiempo la posibilidad de colaborar en la emergencia DANA.  


Queríamos daros las gracias de todo corazón por la ayuda que nos habéis enviado. La inundación nos dejó en una situación muy complicada, llevándose casi todo lo que teníamos, pero vuestra colaboración ha sido un auténtico bálsamo para nosotros.

Hemos estado intentando organizar todo: limpiar, gestionar ayudas, salvar cosas, recoger comida… Está siendo un tiempo difícil, con el ánimo y las emociones a veces por los suelos. Pero también estamos viviendo momentos muy emocionantes, con mucha alegría al recibir apoyo, abrazos y mucho amor .

Queremos agradeceros especialmente la ayuda por nuestros hijos, Leo y Sira.

Gracias por pensar en ellos, por echarles una mano en medio de todo este desastre y por ayudarnos a que puedan recuperar algo de normalidad en sus vidas.

De verdad, nunca olvidaremos vuestra generosidad.

Nos habéis ayudado más de lo que imagináis, no soló económicamente, sino también dándonos esperanza en un momento en el que la necesitábamos mucho. No os imagináis lo que significa saber que alguien se acuerda de ti y te ayuda cuando pierdes todo y no sabes ni cómo salir adelante. ¡Muchas gracias de corazón!

Ruth, Samuel, Leo y Sira

 


Vivimos una situación muy traumática, perdimos todo cuanto había en nuestra casa: muebles, electrodomésticos, ropa, los juguetes y libros de las niñas… Nos alojamos de manera provisional en el apartamento de nuestro hijo mayor. La Fundación Iginio Giordani nos asistió con un frigorífico, ya que el del apartamento se había estropeado también. Fue de gran ayuda, un rayo de sol en medio de tanto lodo. Gracias de corazón.

 


 

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a la Fundación Igino Giordani por su apoyo, al haberme brindado electrodomésticos tras la devastadora pérdida que sufrimos debido a la DANA, nuestra casa quedó totalmente destrozada.  
Este gesto ha sido un rayo de esperanza en medio de la incertidumbre y las dificultades. Casimira, de Catarroja 

 


 

Gracias a la Fundación, voluntarios y demás ayuda recibida, todo va cogiendo color y aportando de nuevo alegría a nuestras vidas. Muchísimas gracias de corazón por vuestro trabajo y dedicación. Paqui (Alfafar)  

 


Para todos los vecinos de Catarroja aquel día 29 de octubre no se olvidará nunca, pero los días de después me atrevería a decir que fueron peores. El desamparo, la soledad, la incertidumbre… 5 meses después muchos de nosotros seguimos sin recibir ayudas oficiales. La Fundación Igino Giordani me ayudó, pude arreglar un muro de carga que ponía en peligro mi vivienda y por ello les doy gracias infinitas, pero hizo mucho más que eso.

Me dio esperanza, y me enseñó que hay gente buena que se preocupa por los demás, que ayuda sin esperar nada. Nos ha dado un rayo de luz ante tanta oscuridad. Estaré eternamente agradecido. Marcos, afectado de la Dana. 

Agradecimiento de todos los afectados de la DANA  

La paradoja de unidad en la diversidad

La paradoja de unidad en la diversidad

Debemos aceptar las tensiones que surgen de la diversidad y gestionarlas con sabiduría…

En un mundo cada vez más interconectado, pero al mismo tiempo fragmentado, las diferencias culturales, ideológicas y sociales parecen separar más que unir. Sin embargo, ¿qué pasaría si las tensiones entre esas diferencias pudieran ser la clave para construir una unidad más rica y profunda?Esta es una pregunta central que plantea Rico Watkins, experto en revitalización organizativa, en su reflexión sobre la paradoja. En este artículo de la Fundación, queremos hablar sobre la unidad en la diversidad. Watkins, líder de una red global de profesionales de Let’s Go, propone un enfoque transformador para enfrentar los complejos desafíos de nuestros tiempos. Inspirándose en las ideas de David Bohm sobre las paradojas, Watkins sugiere que, en lugar de ver las diferencias como obstáculos, deberíamos considerarlas oportunidades. Así, podemos crear una unidad que no dependa de la homogeneización, sino que se enriquezca con la diversidad.

David Bohm, físico y filósofo, define la paradoja como una situación en la que dos o más elementos aparentemente contradictorios coexisten y se complementan mutuamente.[1] Según Bohm, las paradojas no deben ser resueltas eliminando una de las partes, sino entendidas y gestionadas en su totalidad. Este enfoque nos permite ver las diferencias no como problemas a resolver, sino como componentes esenciales de una realidad más amplia y compleja. Bohm también señala que «el conflicto surge cuando tratamos de imponer nuestras creencias sobre los demás en lugar de buscar el entendimiento mutuo»,[2] lo que resalta la importancia de la empatía y el respeto en nuestras interacciones. En el trabajo de la Fundación Igino Giordani, que ha sido pionera en promover el entendimiento y la fraternidad entre pueblos diversos. A través de sus programas y proyectos, la Fundación nos invita a repensar cómo las diferencias pueden ser la semilla de una unidad más genuina y poderosa. Inspirada por las ideas de Giordani, diríamos según la propuesta de Bohm, disolver la paradoja de la unidad en la diversidad,uniendo a personas de diferentes tradiciones y creencias en un esfuerzo común hacia la paz y la solidaridad global.

La paradoja de la unidad en la diversidad

La paradoja de unidad en la diversidad no es solo un concepto filosófico, sino una práctica viva que la Fundación lleva a cabo todos los días. Igino Giordani, en su visión, creía firmemente que la verdadera unidad no se logra al eliminar las diferencias, sino al reconocerlas y permitir que se integren en un juego trinitario donde coexiste la pluralidad con la unidad. [3] Aunque ni Rico Watkins ni David Bohm hablan directamente sobre la unidad, proponemos parafrasear sus ideas sobre la paradoja para entender que la unidad y la diversidad pueden coexistir y enriquecerse mutuamente. Watkins y Bohm sugieren que las diferencias, cuando se reconocen y valoran, pueden contribuir a una unidad más fuerte y enriquecedora.

En clave de ejemplo: la colaboración en diversos contextos

Un ejemplo claro de esta disolución de la paradoja se puede observar en los programas de cooperación internacional de la Fundación. En uno de sus proyectos de diálogo interreligioso, donde se reúnen representantes de diversas religiones como el cristianismo, el islam y el budismo, o surge la necesidad de unir a personas con creencias profundamente diferentes bajo el mismo propósito: la paz y la fraternidad humana. La paradoja aquí es que, por un lado, los participantes deben mantener su identidad religiosa y cultural, pero por otro, deben colaborar para un objetivo común que trasciende esas diferencias. La unidad en este caso no se logra al eliminar las diferencias religiosas, sino al reconocer que la paz no depende de la homogeneización, sino de la capacidad de convivir con la diversidad, aceptándola como un valor que enriquece la misión compartida. Este enfoque es lo que permite a los participantes, aunque sean provenientes de contextos diversos, trabajar juntos con respeto y sin perder su identidad. Como señala Rico Watkins, encontramos “situaciones que requieren sabiduría, no soluciones: en lugar de respuestas claras, encontramos maneras de ver qué sucede . Así, podemos abordar honestamente la complejidad, equilibrar las tensiones y ambigüedades, y aprender qué cambiar y qué tolerar como parte natural y saludable del trabajo.[4]

La paradoja en la práctica: desafíos y oportunidades

Los encuentros por la paz organizados por los partners de la Fundación son otro ejemplo de cómo la paradoja de unidad en la diversidad se pone en práctica. Durante estos eventos, personas de todo el mundo, con diferentes culturas, lenguas y tradiciones, se reúnen para compartir ideas y trabajar en proyectos comunes. La paradoja aquí es que, mientras que la diversidad parece ser una fuente de posibles conflictos, en realidad se convierte en un catalizador para una unidad más sólida y auténtica, cuando se reconoce y respeta. En lugar de intentar resolver la diversidad, la Fundación invita a los participantes a abrazarla como un valor fundamental. A través de la reflexión y el diálogo, las tensiones se disuelven y surgen nuevas formas de unidad que no dependen de la homogeneización, sino de la integración genuina de las diferencias.

Otro ejemplo de nuestros partners de la Economía de Comunión

Este proyecto «Conecta», [5] busca unir voces y transformar la economía mediante la colaboración entre jóvenes y adultos de diferentes culturas y contextos. En el proyecto, la diversidad de perspectivas y experiencias se convierte en una fuente de innovación y creatividad, permitiendo que los participantes trabajen juntos para abordar problemas económicos y sociales de manera más efectiva permitiendo a los participantes aprender unos de otros y encontrar soluciones que no serían posibles en otro entorno.  

A modo de conclusión

El concepto de unidad en la diversidad leído por la Fundación Giordani desde las claves de reflexión de Rico Watkins nos desafían a repensar nuestra comprensión de lo que significa estar unidos. En lugar de ver las diferencias como un obstáculo, debemos entender que la unidad más rica y profunda se construye precisamente a partir de ellas. La paradoja, como lo dice Watkins, no debe ser resuelta, sino disuelta: debemos aceptar las tensiones que surgen de la diversidad y gestionarlas con sabiduría, encontrando formas de vivir con ellas de manera que nos fortalezcan en lugar de separarnos. Al abordar las diferencias con este enfoque, tanto en el ámbito organizativo como en el ámbito global, podemos crear un mundo más unido, no a través de la eliminación de la diversidad, sino por medio de su integración en un propósito común. La Fundación Igino Giordani, nos invita a ser conscientes de esta paradoja y a actuar con una visión más amplia, que reconozca la riqueza que la diversidad puede aportar al proceso de unidad.  


Fuentes:

[1] Watkins, Rico. «El problema y la paradoja». 10 de junio de 2024. [2] Bohm, D. (1996). Sobre el diálogo. Editorial Kairós. (p. 145). [3] Giordani, I. (1985). La divina aventura. Editorial Ciudad Nueva. (p. 46). [4] Watkins, Rico. «El problema y la paradoja». 10 de junio de 2024. [5] Proyecto Conecta EdC


Paradoja: Una paradoja es una figura literaria o retórica que consiste en una idea de aparente contradicción lógica que, sin embargo, encarna un cierto sentido y una coherencia. Conozcamos algunos ejemplos.
David Bohm: David Bohm fue un físico teórico destacado del siglo XX, conocido por sus contribuciones fundamentales a la teoría cuántica y su interpretación. Nacido en Wilkes-Barre, Pensilvania, el 20 de diciembre de 1917, Bohm desarrolló una carrera influyente que abarcó varios países y contextos políticos, falleciendo en Londres el 27 de octubre de 1992

Cómo recuperar el foco y la creatividad

Cómo recuperar el foco y la creatividad

El diccionario de Oxford ha elegido la palabra del año 2024  «brain rot», que podríamos traducir como «podredumbre mental». Este término hace referencia al deterioro de nuestras capacidades cognitivas debido al consumo excesivo de contenidos triviales en internet. En un mundo donde el scroll infinito se ha convertido en un hábito casi automático, es más importante que nunca aprender a manejar nuestra relación con la tecnología y recuperar nuestra capacidad de atención profunda.   Daniel Goleman, autor de Inteligencia Emocional, señalaba que “saber concentrarse es más decisivo para un niño que su coeficiente intelectual”. Esta reflexión cobra aún más sentido en un entorno donde las distracciones digitales están siempre al alcance de la mano. En los últimos años, numerosos autores han abordado este desafío, entre ellos Martina Rua en La fábrica de tiempo, Johann Hari con El valor de la atención, Michel Desmurget en Más libros y menos pantallas, Cal Newport con Minimalismo digital y Marian Rojas Estapé en Recupera tu mente, reconquista tu vida. A partir de estas lecturas, podemos extraer cinco hábitos clave para mejorar nuestra concentración y bienestar digital:

1. Establecer momentos de foco sin móvil

La multitarea es un mito. En realidad, lo que hacemos es alternar entre tareas, lo que genera un «coste de alternancia» que afecta nuestra productividad y concentración. Una técnica útil es la de Pomodoro, que consiste en trabajar por intervalos de 25 minutos sin interrupciones digitales, seguidos de un breve descanso. Este método hace que las tareas difíciles sean más llevaderas y ayuda a entrenar la atención sostenida.

2. Escribir a mano y plasmar ideas en papel

Dibujar mapas mentales, tomar notas en una libreta o escribir a mano clarifica el pensamiento y fortalece la memoria. Martina Rua destaca la importancia de los métodos analógicos en la organización del tiempo y la creatividad, ya que facilitan la reflexión en profundidad y nos permiten tomar mejores decisiones sin la interferencia constante de notificaciones.

3. Revisión de estadísticas y apps del móvil

Las redes sociales pueden convertirse en un ladrón de tiempo. Un ejercicio útil es analizar las estadísticas de uso del móvil y evaluar el coste-beneficio de cada aplicación. Existen iniciativas como la startup Balance Phone, que promueve dispositivos diseñados para acceder a internet sin la tentación de las redes sociales o plataformas audiovisuales. Así, se evita el uso del móvil como una respuesta inconsciente al aburrimiento.

4. Fomentar la divagación mental con paseos sin dispositivos

La creatividad florece en momentos de desconexión. Las ideas más innovadoras suelen surgir cuando permitimos que nuestra mente divague, algo que ocurre durante paseos en la naturaleza, al conducir, hacer ejercicio o incluso mientras realizamos actividades automáticas como lavarnos los dientes. Numerosos expertos recomiendan espacios sin pantallas para favorecer este estado mental.

5. Proteger el sueño y la desconexión laboral

El cansancio físico y mental no debería ser una insignia de honor. Francia, por ejemplo, ha legislado el «derecho a la desconexión» para proteger a los trabajadores del agotamiento digital. Tener hábitos de sueño adecuados y establecer límites claros entre el trabajo y el descanso es fundamental para la salud mental y la productividad a largo plazo.

Construcción de la fraternidad y la escucha atenta

Más allá de la atención y la concentración, la construcción de la fraternidad es fundamental en nuestra sociedad. Para ello, es clave desarrollar una escucha atenta y mantener una mente sana que permita el diálogo y la empatía con las personas que nos rodean. Iniciativas como la Fundación Giordani han resaltado la importancia de fomentar estos valores en un mundo donde la hiperconectividad muchas veces nos aísla en lugar de acercarnos. Recuperar el sentido de comunidad y fortalecer nuestras relaciones humanas es tan crucial como aprender a gestionar el uso de la tecnología.

Bonus: Leer novelas para fomentar la empatía y la concentración

La lectura profunda se está viendo afectada por la sobreexposición a pantallas. Leer ficción permite entrenar la atención sostenida y desarrollar la empatía. Para quienes deseen recuperar el hábito, pueden apoyarse en herramientas como Google Keep para registrar sus lecturas o plataformas como Goodreads. Los audiolibros, disponibles en servicios como Audible, también son una excelente opción para aprovechar tiempos muertos en traslados.

En breve

El debate sobre el uso y abuso de las pantallas suele centrarse en los niños y adolescentes, pero los adultos también debemos replantear nuestra relación con la tecnología. El ejemplo que damos es clave para las nuevas generaciones. Antes de preocuparnos por el tiempo de pantalla de los más jóvenes, es importante que aprendamos a gestionar el nuestro de manera consciente. Implementar estos hábitos no solo nos ayudará a mejorar nuestra atención y bienestar, sino que también nos permitirá redescubrir el placer de una mente enfocada, creativa y conectada con los demás.

¿Por qué crees que la juventud es clave para la democracia?

¿Por qué crees que la juventud es clave para la democracia?

Los jóvenes son la savia nueva de la sociedad. Su capacidad crítica y su deseo de cambio los convierten en actores fundamentales para consolidar la democracia. Sin su implicación activa, aumenta el riesgo de que el sistema derive en dinámicas autoritarias o en una política manipulada por unos pocos.

  D., desde tu experiencia, ¿consideras que los jóvenes muestran interés por la política y la democracia? Depende. Algunos sí, pero muchos otros sienten que la política no les representa o que su voz no cuenta. Existe una gran desconfianza en las instituciones. Sin embargo, lo que más motiva a la juventud es participar en causas concretas, como la defensa del medio ambiente o los derechos humanos, más que en la política tradicional. Se habla mucho de la «posverdad» y la desinformación. ¿Cómo afecta esto a la participación de los jóvenes? L. S.: Muchísimo. Vivimos en una era en la que los hechos objetivos pesan menos que las emociones o las creencias personales. Es muy fácil caer en bulos o teorías conspirativas si no se fomenta el pensamiento crítico. Por eso es crucial que el sistema educativo no solo proporcione información, sino que enseñe a reflexionar sobre ella y a cuestionarla. D., como estudiante, ¿te sientes preparado para distinguir entre información veraz y manipulada? D. R.: No siempre. A veces te llegan tantas versiones de un mismo hecho que es difícil discernir cuál es la correcta. Pero con el tiempo he aprendido a contrastar fuentes y a no compartir información sin verificarla. Ojalá en los colegios y universidades nos enseñaran más sobre ello. Hablando de educación, ¿qué cambios creéis que deberían introducirse en el sistema educativo para formar ciudadanos democráticos? L. S.: Primero, enseñar a formular y responder preguntas complejas. No basta con memorizar fechas y nombres; es fundamental analizar causas y consecuencias. También hay que fomentar el debate respetuoso y la capacidad de evaluar diferentes puntos de vista sin caer en la descalificación personal. Las ideas deben debatirse, pero las personas merecen respeto. Eduardo Galeano decía que los pequeños actos pueden transformar la realidad. ¿Cómo pueden los jóvenes influir en la democracia sin necesidad de estar en política? D. R.: Hay muchas maneras. Participando en movimientos sociales, votando, informándose y educando a otros. Incluso usar las redes sociales para denunciar injusticias o compartir información verificada puede ser una acción política. No hace falta ser candidato para impulsar cambios. Para terminar, ¿qué mensaje daríais a los jóvenes sobre su papel en la democracia? L. S.: No os quedéis en la indiferencia. La democracia no consiste solo en votar cada cuatro años; se trata de participar activamente en la construcción de una sociedad justa y equitativa. Aprended, cuestionad, participad. D. R.: Vuestra voz importa. No dejéis que otros decidan por vosotros. Si queréis cambios, sed parte de ellos. Muchas gracias por esta interesante conversación. Esperemos que inspire a muchos jóvenes a involucrarse en la democracia.  

Nota
La política del futuro

La política del futuro

En un contexto global marcado por la polarización , Amelia López, secretaria general del Centro Internacional del Movimiento Político por la Unidad (MPPU), nos dejó un mensaje claro: “La política no es para el beneficio personal, sino para transformar la realidad con y para los demás.”

  En una conversación profunda y llena de aprendizajes, López presentó la Escuela Política Global «Una humanidad, un planeta», un ambicioso proyecto que busca formar a jóvenes líderes comprometidos con el diálogo, la participación y la corresponsabilidad global.  

Puntos Clave de la Entrevista

Liderazgo sinodal: Un modelo político basado en la escucha activa y la construcción colectiva. «No queremos líderes mesiánicos, sino personas capaces de caminar junto a otros.»Del discurso a la acción: La escuela política no se limita a la teoría, sino que fomenta experiencias prácticas que generen incidencia real en la política local y global. ✅ Desafíos actuales: Crisis institucional, impacto de la tecnología en la democracia, problemas migratorios y nuevas formas de violencia global. «Hoy vivimos un quiebre cultural e histórico. Necesitamos respuestas innovadoras.»Jóvenes como protagonistas del cambio: La Escuela busca formar una red de 500 jóvenes líderes en todo el mundo, con impacto en sus comunidades y en la política internacional. «No queremos jóvenes envejecidos que crean que nada puede cambiar.»La fraternidad como base de la política: Frente a la polarización, el MPPU apuesta por una política que incluya y respete todas las voces. «La política también es disputa de poder, pero debemos elegir cómo hacerlo: desde el desprecio o desde el respeto.»  


 ¿Cómo sumarte a la transformación política?

🔹 Jóvenes interesados en participar en la Escuela Política Global: La convocatoria se abrirá en febrero. «Buscamos jóvenes comprometidos, no solo con conocimientos académicos, sino con ganas de generar impacto real.” 🔹 Organizaciones y redes políticas: La Escuela está abierta a alianzas con universidades, asociaciones civiles y movimientos sociales. 🔹 Ciudadanos comprometidos: La transformación empieza en nuestro entorno. «Si cambiamos nuestro metro cuadrado, ya estamos generando un primer impacto.”   📢Sigue las redes del MPPU y mantente atento a la convocatoria de la Escuela Política Global. ¿Serás parte de la próxima generación de líderes transformadores?