Entrevista a Liliana Frontela Inclán, coordinadora local del proyecto

— ¿Cómo avanza el proyecto de reparación de viviendas tras el huracán Melissa?
Va avanzando, y eso ya es mucho decir en el contexto de Cuba hoy. Cuando el huracán Melissa pasó en octubre de 2025, dejó un panorama muy duro: familias con techos caídos, paredes agrietadas, y algunas que lo perdieron absolutamente todo. Con el apoyo de la Fundación Igino Giordani empezamos a acompañar a 23 familias en Santiago de Cuba, Palma Soriano, Holguín y Camagüey.
Hoy, más de la mitad ya tiene los trabajos en marcha, y cuatro casas están completamente terminadas. Se están reparando techos, ventanas, paredes, grietas... y en algunos casos, directamente reconstruyendo desde cero. Cada avance, por pequeño que parezca, representa para una familia poder volver a vivir bajo un techo seguro.
— ¿Qué ha significado acompañar de cerca este proceso?
Mucho más de lo que esperaba, honestamente. Uno llega pensando en materiales, en obras, en plazos... y se encuentra con personas. Con historias que te cambian.
Hay una señora que no voy a olvidar. Lo había perdido todo —su casa quedó completamente destruida— y pasó varios días prácticamente a la intemperie. Cuando fuimos a visitarla, en medio de la conversación nos tomó de las manos y nos dijo: "Para mí es de verdad poder ver cómo Dios no nos abandona. Yo había dado todo por perdido y a través de ustedes Dios me sacó de ese hueco."
— ¿Qué les ha enseñado esta experiencia?
Que no hay que poder con todo para hacer algo que valga la pena. Cuando ves la magnitud de lo que Cuba necesita hoy, es fácil sentirse pequeña, insuficiente. Pero este proyecto nos ha recordado que cada gesto concreto —una pared, un techo, una visita— tiene un peso real en la vida de una persona.
Y también nos ha regalado algo que no esperábamos: recibir. Íbamos a acompañar y ayudar, y terminamos siendo nosotras las acompañadas. En medio de tanta carencia, estas familias nos siguen enseñando que la esperanza no desaparece, que se puede volver a levantar. Una pared a la vez. Una casa a la vez. Una familia a la vez.




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